Vistas en total

La idea es despertar

En el corazón del país, Distrito Federal, Mexico
Despertar es la necesidad de los ciudadanos, acción por mejorar el país, reacción para evitar la injusticia.

lunes, 12 de marzo de 2007

Inocente verdad

La verdad corre desapercibida por los pasillos más reconditos, y aunque los actores profusos traten de ocultarla, habrá un momento en que los ojos del ciego la miren de frente, sabiendo que se encuentra plasmada en la relidad, esperando ver la luz y desentrñando cada hecho que por sí mismo se torna transparente.

No es exclusiva, esta verdad, de unos pocos iluminados, cubiertos por las tinieblas de la cerrazón, sino por el contrario, es la misma que da vida a los presentimientos de quien asegura que al buscarla la hayará en lo más lejano de los sentimientos.

Surge de individuos y juegan con ella los grupos, la tapan, encubren y la hacen ver cubierta bajo el disfraz de la mentira, mientras aquella resuena con los más altos gritos enmudecidos, que se acallan por la falsa traición proferida a quienes la esperan.

Los justos luchan por ella, los soñadores reposan en espera de saberla arribar, los inocentes la sienten suya, pero no, los que la conocen la protegen y sólo en la casuistica más profusa de la casualidad podrá ver la luz, y será cuando la verdad inhunde el mar de cuestionamientos inconclusos que rondan la racionalidad de quien da su vida por ella, a cambio de la simple satisfacción de un nuevo despertar.

Asombro incapáz

Entre lo profuso, difuso e inconcluso de un sentimiento que queda atrapado en el fondo del ser que se niega a expresar lo naturalmente expresable; perdido entre lo confuso e inexorable, cuando así se deriva del juego social y contextual.

Actualidad o alejamiento entre seres, que se acentúa por el acontecer cotidiano que aleja de la realidad al humano más racional, desinterés por el entorno e interés exclusivo por el sí mismo que evade la responsabilidad de su propia sociedad.

El fin, la capacidad de asombro ante la creación se vio exterminada las artes, bellezas confundidas entre la inexpresión de la ciencia y la ambición por acumular las riquezas que empobrecen a las masas y acaban el entorno. El milagro humano recayó en la soledad que ensombrece aquella naturaleza que yace inmuda ante el pasar cotidiano y creciente del progreso.

Una selva, un arbol, un lago, una estrella, todos ignorados cuando una mirada se les niega, el rey el bufón y la gacela, esperando la ola de extinción, mientras el ser humano, con toda la racionalidad de erroneo saberse poseedor del poder sobre lo terrenal, se pregunta si hay algo más allá, y es seguro que lo hay, pero ante al actuar humano, tal vez jamás permitirá verse descubierto, por lo menos hasta estar seguro de que cada hombre conoce el verdadero significado del ser, y su inherente cuidado.

Es incierto, saber si aquel podrá disfrutar por un instante del entorno, frenar la destrucción y respirar el aire fresco que baña aquellas cañadas rodeadas de naturaleza, cobijadas por la suave luz de las estrellas; si en algún momento la reflexión por salvar a los inocentes rebasará a la polución, es incierto, es lejano, es el retorno a los orígenes del hombre que se niega a regresar a la verdad que se oculta en lo terrenal.

Guerra, explotación, discriminación, demostración de poder y ambición, visión perdida de lo simple, visión perdida de la capacidad de asombro, cuando la misma sangre que corre en ríos de inequidad, ya no es ajena a la comunicación constante, en la que la muerte y destrucción, la violencia y depredación son una constante arraigada en el progreso.

A dónde vamos a llegar? No lo sabemos, siquiera si podamos continuar, en un instante eterno sólo queda retornar a buscar lo perdido, vislumbrar que la capacidad de asombro sobre lo terrenal no es un sueño olvidado, sino el alimento para las almas que sobrevivan a la actualidad.